A las "estrellas" les falto desafio


El desafió de las estrellas que concluyo el pasado Domingo quedara en el recuerdo por muchas cosas, pero sin dudas por una fundamental, la falta de actividad en pista.

En la mayoría de los países del mundo, este tipo de eventos suelen recurrir a tener un mayor desarrollo. La ACTC como tal parece querer ser mas que los payasos del circo,si tomamos a los pilotos, y manejar todo como el maestro de ceremonias.

Ademas el hecho de usar una fecha clave en el año, para dirimirla en un sorteo, con una competencia que tiene por lo menos un 25% mas de lo habitual en duración y sin clasificación, ni serie, resulta cuanto menos algo pobre, con la excepción de la expectativa que genera ver a los que están adelante escalar desde atrás para llegar a la punta. Quizás sea el atractivo principal, pero no es suficiente.

Y eso sin contar los enormes gastos que implica ya de por si competir una fecha en el TC, sin dejar de mencionar lo que ahora serán todos los arreglos que varios pilotos deberán hacer en sus autos, y con dos carreras importantes por delante como la carrera del millón en Rafaela y los 1000km de Bs.As, donde se juegan muchos, y no es poco, su pase a la Copa de Oro y el presupuesto para terminar el año.

No vienen siendo semanas sencillas para el automovilismo argentino, lo sucedido en el Super TC 2000 en Rafaela, y ayer en Termas con el TC, marcan las muchas debilidades de nuestro deporte motor vernáculo, sin contar el rosario de cuestiones que hemos mencionado nosotros y otros colegas en reiteradas oportunidades.

Sin embargo si lo positivo seria lo que podemos buscar, el hecho de una final mas larga, apostando al desgaste de los protagonistas debería ser algo a considerar en el TC. Los autos actuales completan casi con comodidad las 25 vueltas de una final, en circuitos que no exigen muchas veces los elementos mecánicos. Tal vez si se eliminaran las series y con una final que supere la hora de duración podría aportar mucho mas de lo que hoy son competencias que apenas llegan a los 40 minutos de duración y muchas veces pasan sin pena ni gloria.

Ahora si se trata del desafió se refiere, quizás podría aportar mas una idea que fuimos pensando y que sumaria mas.

Que los tres tercios sean sorteados y cada uno constituya una serie eliminatoria, donde cinco en forma directa pasen a la final que se disputara el domingo. En tanto que de cada serie los cinco posteriores a los clasificados pasen a un repechaje que clasifique a los cinco mejores a una final de 20 autos, o final A que repartiria un puntaje especial, mientras los restantes corran en una final B que se desarrollaria mas temprano y con solo puntaje para los cinco primeros.

A su vez podría agregarse que durante la final A, los 20 finalistas realicen dos detenciones, una para cambiar dos o cuatro neumáticos y otra para recargar combustible. La duración podría ser similar a la de ayer o incluso 90 minutos si quieren. A su vez los tres integrantes del podio podrian recibir premios importantes en efectivo, por ejemplo 1 millon, 500mil y 250mil pesos respectivamente para los primeros tres escalones del podio. Y claro si hay un sponsor generoso mucho mejor.

Salvando las distancias, seria algo en formato parecido a la carrera de las estrellas de NASCAR, aunque con la salvedad que en ella los mas votados pasan en forma directa y los demás disputan una eliminatoria previa para ingresar. Suele disputarse en Charlotte, sin puntos y una semana antes de la competencia mas larga del año en el mismo ovalo.

Quizás la ACTC deberia considerar este evento como una apertura de temporada o a mitad del año, sin las presiones de un puntaje de torneo, y dandole a los protagonistas la chance de mostrarse y hacerse mas conocidos al publico. Asi en su momento intento funcionar las 2hs en Bs.As que además permitían invitar a pilotos que no corrian en el TC.

Si la idea de la ACTC es la de un desafió, debería ser tal y no tener una gravitacion en el torneo, donde en todo caso el publico tenga mas ingerencia y se pueda ver mas acción en pista, con quizás también algún desafió histórico, como una fiesta del TC, o lo que queda de el.

También podría servir de excusa para ver algún piloto fuera de actividad participando al menos en esa competencia o incluso una figura internacional, porque no uno de los nuestros, ¿quien se opondría a que pechito Lopez volviera al menos un fin de semana a subirse a un TC?

Tendría otra razón y también serviría para estimular la tan mentada unidad en el deporte motor nacional. Claro si la ACTC y su CD, mejor dicho su presidente, lo desea así...

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